Economía

Massa le pidió al FMI revise las tasas por el impacto de la "guerra"

Massa le presentó un texto a Kristalina Georgieva que indica que el conflicto en Ucrania le costó u$s5.000 millones al país.

La semana que viene partirá a Washington una misión en busca de cerrar la tercera revisión del acuerdo rubricado con el Fondo Monetario Internacional a comienzos de este año. El primer punto será justamente garantizar el desembolso de u$s5.800 millones, que será un alivio temporal para las reservas porque el grueso se utilizará en enero de 2023 para cubrir el próximo vencimiento. Pero este eje no será el único. Argentina insiste con su pedido de revisar la política de sobrecargos por la que ya paga una tasa más alta que con el resto de sus acreedores. La nueva estrategia será usar a Ucrania como ejemplo de los cambios que se requieren en la arquitectura financiera internacional. Sergio Massa le presentó un documento a Kristalina Georgieva que indica que la guerra en Ucrania le costó u$s5.000 millones al país.

 

La solicitud no es nueva. Argentina viene poniendo sobre la mesa la necesidad de que el Fondo revise su política de sobrecargos desde 2020. En la cumbre del G20 que se realizó en octubre de 2021 en Roma, ya había logrado que se incluya una consideración al respecto en el documento final. Lo mismo sucedió días atrás en Bali, Indonesia. Aunque hasta el momento, eso no se tradujo en ningún avance concreto por parte del organismo de crédito.

 

Por el contrario, los sobrecargos siguen pesando especialmente sobre los países de ingresos medios y bajos. Incluso sobre Ucrania. Según adelantaron fuentes oficiales a este diario, la nueva estrategia será evidenciar la contradicción de un mundo que condena en términos diplomáticos la invasión rusa, pero que no produce ninguna modificación en la arquitectura financiera internacional para paliar sus consecuencias.

 

En el Ministerio de Economía, explicaron a este medio que por los sobrecargos hoy por hoy se le está pagando al Fondo Monetario Internacional una tasa de interés un 50% más alta que la de los créditos vigentes con China o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y un 30% mayor que la que se le abona al Club de París. “Esto es difícil de entender, cuando se supone que el FMI es el prestamista de última instancia”, señalan cerca de Massa.

La semana que viene, una misión técnica arribará a Washington y volverá a insistir con la revisión de esta política. En el G20, el presidente Alberto Fernández cosechó apoyos. Según cuentan fuentes diplomáticas, el mandatario francés, Emmanuel Macron, se comprometió a apoyar la iniciativa argentina. De todas maneras, lograr el acuerdo en el directorio parece algo más complejo. Alemania, Países Bajos y Japón, entre otros, muestran todavía una postura rígida al respecto.

 

 

El costo de la guerra

Massa asegura que la guerra entre Rusia y Ucrania le costó a Argentina, a través de la distorsión de precios claves de la economía, unos u$s5.000 millones solo este año. En su última gira, se lo hizo saber a la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, a través de un documento que le entregó personalmente en mano.

Ámbito tuvo acceso al texto titulado “Efectos de la Guerra en Ucrania sobre Argentina”. El resumen ejecutivo del relevamiento de nueve páginas remarca que “la guerra en Ucrania provocó cambios importantes en la escena económica mundial, lo que generó una incidencia negativa de u$s4.940 millones en la balanza comercial atribuido a un shock generalizado en los precios internacionales”.

El estudio elaborado por la Secretaría de Programación Económica, detalla que “el valor de las importaciones de combustible aumentó a u$s5.756 millones cuando el proyectado antes de la guerra era de u$s1.999 millones, esto significó un aumento neto de u$s3.757 millones”. En cuanto al complejo agroexportador, pese a la suba de precios, remarca que “las exportaciones netas estuvieron u$s617 millones por encima de las proyectadas antes de la guerra”.

El documento también describe incrementos en los precios de los fertilizantes, cambios en la relación insumo producto de la canasta exportable y alzas en los costos de los fletes: “Finalmente el costo de envío de las exportaciones sufrió un aumento de u$s1.800 millones con respecto a los pronósticos anteriores a la guerra. El impacto total del aumento de los precios internacionales por el conflicto en Ucrania se estimó en u$s4.940 millones”, explica el texto que le acercó Massa a Georgieva y que estará en la mesa de negociación con el Fondo.

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