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ESTE DOMINGO COMIENZA EL CONTROVERTIDO MUNDIAL DE FÚTBOL QATAR 2022

Con un espectáculo artístico intrascendente dará inicio el certamen. Partido inaugural Qatar y Ecuador

Un controvertido certámen mundial de fútbol se inicia este domingo en el lejano oriente: Qatar. Se llega a esta instancia luego de una multiplicidad de denuncias de todo tipo y una restricción hasta para beber una cerveza en los estadios.

Como si fuera poco el presidente de la FIFA., Gianni Infantino defendió a capa y espada al país organizador. 

Según dijo, Occidente no se encuentra en condiciones de poner peros, porque si no está peor que Qatar (Infantino cree que así es en algunos aspectos), sí lo estuvo en algún momento. “Por lo que los europeos hicimos por el mundo en los últimos 3.000 años, deberíamos estar pidiendo perdón otros 3.000 años antes de empezar a dar lecciones morales a la gente”, dijo sobre el trato a los trabajadores inmigrantes. “Esta lección moral, unilateral, es solo hipocresía”.

Pero el presidente de la FIFA no se quedó en desacreditar a los críticos. También quiso dejarles claro que su empeño en cuestionar, por ejemplo, la persecución de los homosexuales, era algo inútil, además de equivocado: “Si alguien cree que solo criticando sacaremos algo, será lo contrario. Porque es una provocación”, dijo.

Infantino estableció que los países occidentales no deben cuestionar a países como Qatar donde la homosexualidad se considera delito. Cree que no se encuentran en condiciones de hacerlo porque ellos mismos atravesaron épocas similares hace décadas. Esta idea conformó el hilo argumental de un discurso introductorio de casi tres cuartos de hora antes de que permitiera la primera pregunta.

Lo más medido de la representación de Infantino fueron el comienzo y el cierre. Empezó apuntando a los principales asuntos criticados colocándose a sí mismo como caso de estudio capaz de desactivar esas argumentaciones: “Hoy tengo sentimientos muy intensos. Hoy me siento catarí, hoy me siento árabe, hoy me siento africano, hoy me siento gay, hoy me siento discapacitado, hoy me siento un trabajador inmigrante”, recitó con profundas pausas teatrales entre cada sentimiento.

Fue el primer acto de una obra que cerró casi dos horas después el director de comunicación de la FIFA, Bryan Swanson, con el gesto definitivo para arropar a su jefe bajo el fuego por no hacer suficiente por los derechos de los homosexuales: “Estoy sentado aquí en una posición privilegiada en un escenario global como un hombre gay en Qatar. Hemos recibido garantías de que todo el mundo es bienvenido y creo que todo el mundo será bienvenido en este Mundial”, dijo. “Solo porque Gianni no sea gay no significa que no le importe”, añadió. Dicho todo esto, ambos se levantaron y abandonaron el auditorio.

La parte mollar de la intervención de Infantino se desarrolló en ese tono sentimental con el que recurrió incluso a su propia infancia. Aseguró que aquellos días, en los que sufrió acoso escolar por extranjero, pelirrojo y pecoso, le han ayudado a entender el sufrimiento de esos grupos de personas como las que dijo sentirse. “Me siento todo esto, porque lo he estado viendo, y por lo que me han dicho, porque no leo. Y lo que he visto me lleva de vuelta a mi historia personal. Soy hijo de trabajadores inmigrantes. Mis padres trabajaron muy duro en condiciones muy difíciles; no en Qatar, en Suiza”, contó. “Y no tengo 150 años. Recuerdo, de niño, cómo trataban a los trabajadores inmigrantes cuando querían entrar al país. Los pasaportes, los controles médicos, las recomendaciones. Y cuando vine a Doha la primera vez después de ser elegido presidente de la FIFA, fui a ver dónde vivían estos trabajadores, y le dije a la gente de Qatar: ‘Esto no está bien, tenemos que hacer algo’. Y así como Suiza se ha convertido en un sitio de tolerancia e inclusión, con derechos, Qatar ha hecho progresos también”.

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