Escuchar artículo

La primera reacción al triunfo del líder del Partido de los Trabajadores (PT) se sintió en el ámbito financiero antes de la apertura formal de los mercados. En el premarket de Brasil, la Bolsa reflejó una caída cercana al 16%.

De acuerdo con el economista Fernando Marull (socio en FMyA), este panorama anticipa una jornada de alta presión para la Argentina. El especialista advirtió que el resultado impactará negativamente en las acciones, los bonos locales y el dólar, revirtiendo el optimismo que se había generado tras la primera vuelta electoral. Marull estimó además una depreciación del real brasileño de aproximadamente el 5%.

Por su parte, Fernando Camusso (director de Rafaela Capital) coincidió en que se espera una corrección inicial de los activos brasileños, impulsada por el desarme de posiciones de inversores que apostaban por un triunfo de Bolsonaro. Camusso señaló que este escenario puede provocar:

  • Ventas masivas en otros activos de la región.
  • Presión a la baja sobre los ADR y los bonos soberanos argentinos.
  • Incremento del riesgo país.
  • Pérdida de competitividad cambiaria para la Argentina debido a la debilidad del real.

La factura política para la Casa Rosada

El análisis de las repercusiones también incluye una lectura geopolítica directamente vinculada con la estrategia de la administración de Javier Milei.

El analista financiero Christian Buteler destacó que el alineamiento público del mandatario argentino con la candidatura de Flávio Bolsonaro tendrá un costo. Según Buteler, el triunfo de Lula quiebra la hegemonía y la racha de victorias de la derecha en la región. Al haberse identificado de forma tan explícita con el candidato derrotado, el analista anticipa que la victoria del PT terminará "pasando factura" al gobierno argentino.

Comercio e industria: el riesgo de un real devaluado

El frente comercial presenta los desafíos más complejos a mediano plazo, especialmente para el sector industrial, que representa el 64% de los despachos hacia el país vecino según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Durante los primeros nueve meses de 2026, el intercambio bilateral acumuló un déficit de US$2216 millones para la Argentina, con exportaciones por US$9789 millones e importaciones por US$12.005 millones.

Gustavo Perego (director de la consultora Abeceb) advirtió que, más allá del impacto cambiario que encarece los productos argentinos, el factor determinante será la actividad económica de Brasil. Perego proyecta una desaceleración de la economía brasileña para 2027, con un crecimiento estimado de apenas el 1% debido a la necesidad de implementar un fuerte ajuste fiscal para mitigar un déficit cercano al 9% de su PBI. Esta menor actividad golpeará de forma directa a la demanda automotriz, clave en el comercio del Mercosur.

La paradoja del turismo: playas más accesibles

La única señal positiva del escenario pos-balotaje se perfila en el sector turístico de cara a la temporada estival.

La depreciación proyectada del real frente al dólar abaratará los costos de consumo en destino para los turistas argentinos que viajen a las playas brasileñas. No obstante, los analistas y operadores del sector aclaran que el beneficio final estará sujeto a la evolución interna del peso argentino frente a la divisa norteamericana y advierten que las variaciones del tipo de cambio no siempre se trasladan de forma lineal al precio final de los paquetes turísticos.

 

Autor: admin