La Otra Argentina , no la del INDEC: La mora de las empresas se quintuplicó con Milei y golpea con más fuerza a las pymes
La mora de las empresas se quintuplicó en menos de dos años y comenzó a mostrar uno de los costados más delicados del deterioro de la actividad. El problema se concentra especialmente en las pymes y en los sectores más castigados por el programa económico de Javier Milei.
Un informe de la consultora Equilibra revela que el monto irregular de los créditos empresarios pasó del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026. La cifra todavía está lejos del récord del 8,1% registrado a comienzos de 2020, en medio del default de Vicentin, el cepo y la cuarentena. Sin embargo, la probabilidad de que un crédito empresario caiga en mora ya triplica el promedio de los últimos veinte años.
El dato resulta más significativo porque ocurrió al mismo tiempo que se produjo una fuerte expansión del financiamiento. Según Equilibra, durante la gestión de Milei el stock de préstamos a empresas saltó del 5,7% del PIB en septiembre de 2023 al 9,8% en junio de este año. Dos tercios de ese crecimiento se explican por los créditos en dólares, que aumentaron del 0,8% al 3,5% del PIB.
Ese crecimiento del crédito en moneda dura funciona, por ahora, como amortiguador de la mora. La prefinanciación de exportaciones tiene apenas un 0,6% de incumplimiento, muy por debajo del promedio empresario. Pero Equilibra advierte sobre otro riesgo: después de que el Banco Central habilitara nuevamente los préstamos en dólares para cualquier empresa, quedarían disponibles hasta USD 6.500 millones y aparece la posibilidad de un descalce de monedas en un escenario de apreciación cambiaria.
La radiografía sectorial muestra con mayor claridad dónde está el problema. La construcción tiene una mora del 7,7% y el comercio del 6,5%. La industria manufacturera se ubica en 3,7%. Son precisamente tres actividades cuyo nivel de producción permanece por debajo de 2023. Del otro lado aparecen minería y energía e intermediación financiera, con niveles de irregularidad inferiores al 0,5%.
Dentro de la industria, además, el promedio esconde diferencias enormes. Textiles y cuero, uno de los rubros más golpeados por el nuevo esquema económico, registra una mora del 14,6%. En vehículos y transporte, en cambio, es de apenas 0,4%. La industria concentra casi una cuarta parte del crédito empresario y prácticamente la mitad de su financiamiento está denominado en dólares.
Pero el corazón del informe está en el tamaño de las empresas. Cuanto más chica es la firma, mayor es el nivel de incumplimiento. Para préstamos inferiores a $5 millones, la mora llega al 9,3%. Ese universo representa alrededor del 60% de las firmas pero apenas el 0,2% del crédito. En los préstamos superiores a $3.800 millones ocurre exactamente lo contrario: concentran el 73,8% del financiamiento y la mora baja al 1,8%.
El 24% de las pymes registra al menos un incumplimiento, contra el 12% de nueve meses atrás.
La cantidad de empresas alcanzadas por el problema también creció de manera acelerada. En apenas dos años, las personas jurídicas en mora pasaron de 16.200 a casi 37.500, equivalente al 13,4% de las firmas endeudadas. En paralelo, las pymes con avales de Sociedades de Garantía Recíproca que entraron en mora prácticamente se triplicaron: subieron de 3.354 a 9.679.
El deterioro excede además a los bancos y empieza a recorrer toda la cadena de pagos. El informe de Equilibra, sobre datos del Observatorio PyME, muestra que entre el tercer trimestre de 2025 y el segundo de 2026 se duplicaron los atrasos con bancos, proveedores e impuestos. El 24% de las pymes registra al menos un incumplimiento, contra el 12% de nueve meses atrás.
La secuencia también muestra qué factura dejan las empresas para el final. Apenas el 8,6% se atrasa con los bancos, mientras que el 15,3% demora pagos a proveedores y el 17,3% acumula obligaciones impositivas vencidas. En otras palabras, antes de dejar de pagarle al sistema financiero, las pymes empiezan a financiarse con sus proveedores y con el fisco.
El cuadro se vuelve más estrecho porque, mientras aumenta la necesidad de financiamiento, los bancos endurecen las condiciones para otorgarlo. El indicador de estándares crediticios que reproduce Equilibra muestra una restricción de 24,9 puntos para las pymes, frente a 6,5 puntos para las grandes empresas. El crédito creció durante la gestión Milei, pero el acceso y la capacidad de repago completan la otra cara de esta expansión: el fianciamiento queda concentrado en las empresas de mayor tamaño y espalda financiera.
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