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El Gobierno introdujo un nuevo cambio en las reglas para homologar vehículos en Argentina que puede facilitar el ingreso al mercado local de modelos fabricados bajo las normas de seguridad de Estados Unidos.

La modificación fue establecida mediante el Decreto 796/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, que reconoce como suficiente la documentación estadounidense que acredita el cumplimiento de las normas de seguridad activa y pasiva de un vehículo.

En términos simples, un auto desarrollado bajo las normas estadounidenses ya no deberá volver a demostrar en Argentina que cumple requisitos de seguridad adicionales a los exigidos por Estados Unidos, siempre que cuente con el aval correspondiente de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA por sus siglas en inglés), el organismo federal encargado de la seguridad vial en ese país.

 

La medida no significa que desaparezca la homologación argentina. Los vehículos 0 km que se fabriquen o importen seguirán necesitando las licencias previstas por la normativa local para poder circular. Lo que cambia es la forma de acreditar el cumplimiento de una parte fundamental de esos requisitos.

Hasta ahora, el proceso argentino contemplaba distintas comprobaciones y documentación técnica para demostrar que un modelo cumplía con las exigencias locales. El Gobierno ya había comenzado a flexibilizar ese esquema en 2025, cuando reconoció determinados ensayos realizados por las propias automotrices bajo las normas estadounidenses FMVSS.

Las filiales locales de Ford y General Motors importan sus pickups full-size desde los Estados Unidos. Las filiales locales de Ford y General Motors importan sus pickups full-size desde los Estados Unidos.

El nuevo decreto da un paso más: establece que los vehículos fabricados bajo esas normas podrán ser homologados en Argentina cuando cuenten con el certificado de reconocimiento (Blue Ribbon Letter) emitido por la NHTSA y que no se les podrá exigir ningún requisito de seguridad adicional a los requeridos por ese organismo estadounidense.

Qué es la Blue Ribbon Letter

Para entender el cambio primero hay que tener en cuenta que Estados Unidos y Argentina utilizan sistemas diferentes para controlar la seguridad de los autos nuevos.

En Estados Unidos rigen las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados (en inglés, FMVSS), que establecen los requisitos de seguridad que deben cumplir los vehículos. Pero, a diferencia de otros sistemas de homologación, la NHTSA no aprueba previamente cada modelo antes de que salga a la venta.

Allí funciona un régimen de autocertificación: es el propio fabricante el que asume la responsabilidad de certificar que su vehículo cumple todas las normas FMVSS correspondientes. Luego, la NHTSA tiene facultades para controlar, investigar incumplimientos y ordenar medidas correctivas o campañas de revisión. La propia agencia estadounidense explica que no “aprueba” los vehículos antes de su comercialización, sino que son los fabricantes quienes certifican su cumplimiento.

Dentro de ese sistema aparece la denominada Blue Ribbon Letter, el documento emitido por la NHTSA que ahora Argentina acepta como respaldo suficiente para acreditar los requisitos de seguridad activa y pasiva. Debe identificar la marca, el modelo y determinados datos del VIN (número de identificación del vehículo) que permiten comprobar que las unidades importadas corresponden efectivamente a la configuración certificada en Estados Unidos.

La nueva normativa de homologación es independiente del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.La nueva normativa de homologación es independiente del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.

Dicho de otro modo: si un vehículo fue fabricado bajo las normas FMVSS y cuenta con ese respaldo de la NHTSA, Argentina reconoce ese estándar de seguridad en lugar de exigirle demostrar nuevamente el cumplimiento de requisitos adicionales.

El propio decreto considera que el sistema estadounidense es "funcionalmente equivalente" al mecanismo de homologación contemplado por la legislación argentina.

Esto no quiere decir que desaparezcan todos los trámites. La normativa argentina continúa estableciendo que los vehículos 0 km deben contar con la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), vinculada con los requisitos de seguridad activa y pasiva, y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA), relacionada con emisiones contaminantes, ruido y otros aspectos ambientales.

La diferencia está en que, para los vehículos alcanzados por las normas estadounidenses, la Blue Ribbon Letter pasa a ser suficiente para acreditar el apartado correspondiente a la seguridad. En la práctica, se evita duplicar verificaciones sobre condiciones que el vehículo ya debe cumplir para comercializarse bajo los estándares de Estados Unidos.

Tampoco desaparece el control posterior. El fabricante o importador deberá informar inmediatamente en Argentina cualquier sanción, investigación, incumplimiento o campaña de recall dispuesta en el país de origen y tendrá que replicar localmente las acciones correctivas que correspondan. Si no lo hace, la homologación puede ser suspendida o revocada.

Una medida diferente al acuerdo comercial con EE.UU.

El cambio llega en momentos en que Argentina y Estados Unidos avanzan también con un nuevo esquema comercial para el sector automotor. Aunque ambos temas pueden terminar facilitando el ingreso de vehículos estadounidenses, se trata de dos cuestiones diferentes.

Una cosa es la homologación: es decir, las condiciones técnicas y de seguridad que debe acreditar un vehículo para poder comercializarse y circular en Argentina. Eso es lo que modifica el Decreto 796/2026.

La Ram 1500 es uno de los modelos que llegan al país desde los Estados Unidos. La Ram 1500 es uno de los modelos que llegan al país desde los Estados Unidos.

Otra cuestión completamente distinta es el régimen de importación y los aranceles que debe pagar un vehículo para ingresar al país. En ese plano se encuentra el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, que contempla un cupo de hasta 10.000 vehículos estadounidenses que podrán ingresar con un tratamiento arancelario preferencial.

Por lo tanto, superar más fácilmente el proceso de homologación no significa automáticamente poder importar un vehículo sin aranceles. Del mismo modo, obtener un beneficio arancelario no reemplaza las condiciones técnicas necesarias para que ese vehículo pueda ser habilitado para circular en el país.

El decreto publicado ahora modifica exclusivamente el segundo aspecto técnico: reconoce los estándares de seguridad estadounidenses y busca evitar que se repitan controles sobre requisitos que ya fueron acreditados bajo aquel sistema.

El cambio entrará en vigencia al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial.

La norma también incorpora otra modificación importante que excede a los autos completos. A partir de ahora, los componentes, piezas y autopartes destinados a vehículos serán de libre producción, comercialización e importación y no requerirán autorización previa.

Eso tampoco significa que queden liberados de cumplir normas técnicas. Fabricantes e importadores continuarán siendo responsables de que esas piezas y componentes respeten las especificaciones establecidas por la legislación argentina y podrán ser fiscalizados y sancionados en caso de incumplimiento.

Autor: admin