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 Argentina no buscó especular ni "tirarse atrás" por gusto, sino que el desarrollo del partido la obligó a replegarse para intentar forzar los penales. 

En la final del Mundial 2026, la Selección Argentina cayó 1-0 ante España en el tiempo suplementario tras un desgastante esfuerzo colectivo. La estrategia mutó hacia la resistencia debido a factores muy claros del encuentro.

Las claves del planteo argentino

  • Dominio e inferioridad numérica: España controló la posesión (68% vs 32%) y generó un enorme volumen de juego con 20 remates totales (11 al arco) frente a solo 3 de Argentina. El asedio obligó a replegar las líneas.
  • La expulsión de Enzo Fernández: El volante vio la tarjeta roja al minuto 92 (segunda amarilla) justo antes de iniciar la prórroga. Jugar todo el alargue con 10 futbolistas modificó los planes de Lionel Scaloni, priorizando defender el cero en el arco.
  • La figura del Dibu Martínez: El arquero argentino fue la gran bandera de la resistencia, registrando 11 atajadas monumentales que estiraron el partido lo máximo posible.
  • El desenlace: Cuando el plan de aguantar para llegar a los penales parecía dar resultado, Ferran Torres anotó el 1-0 definitivo al minuto 105. A pesar de los intentos desesperados con puro corazón en el segundo tiempo suplementario, la Albiceleste no logró romper el marcador. 

Si bien parte de la crítica o de los aficionados debaten si el planteo inicial fue demasiado defensivo, la realidad del trámite y la desventaja numérica transformaron los penales en la vía más clara de supervivencia. 

 

  • El rendimiento individual de los jugadores de la Scaloneta fue muy positivo.
  • Los cambios tácticos que realizó Scaloni tras la expulsión intentaron llegar hasta lo máximo, objetivizando los penales 
Autor: admin