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Después de recibir numerosas respuestas negativas, Frana y el subcapitán, Eduardo Schwank, quedaron descolocados y se vieron obligados a armar un rompecabezas con los pocos jugadores que aceptaron el reto. Así, tras numerosos llamados y mensajes, lograron reunir cinco apellidos con un denominador común: ninguno contaba con experiencia en la Copa Davis.

Sólo uno de ellos, Marco Trungelliti (36 años, 134° y siempre valorado mundialmente por haber confesado cómo rechazó y denunció -en LA NACION- un intento de soborno para entrar en una red de arreglos de partidos y apuestas), conocía en primera persona de qué se trataba el espíritu copero por la Ensaladera, por haber sido sparring durante las semifinales y la final de 2016. El resto, no; y cada uno, además, atesorando historias periféricas fuera de lo común. Thiago Tirante (95° del ranking, 24 años, N° 1 como junior en 2019, pero aún sin dar el salto y superar el top 90 de ATP), Federico Gómez (197°, 29 años; el año pasado sacudió el circuito al contar que había tocado fondo y tenido “pensamientos suicidas”), Juan Pablo Ficovich (172°, estaba en Chile cuando recibió la citación y se borró de un torneo; en 2021 estuvo 203 días sin jugar por miocarditis) y Guido Andreozzi (34 años; tras una operación de hombro, estuvo retirado, pero lo convencieron de probar en dobles, se perfeccionó en la especialidad y hoy es top 35).

El choque de manos entre Marco Trungelliti y Javier Frana, en Busan

El choque de manos entre Marco Trungelliti y Javier Frana, en BusanPrensa AAT

En el Gijang Gymnasium, un estadio techado para 3500 espectadores y sobre una superficie de carpeta de madera de velocidad 4 ITF (media-rápida, con pique bajo de la pelota), el platense Tirante fue el primero en dar la cara. Como singlista uno, lo hizo frente al dos del país anfitrión, Hyeon Chung, de 29 años, actual 392°, pero 19° en 2018 y con una fulgurante irrupción en el circuito en 2018, cuando llegó a las semifinales del Australian Open (derrotó a Novak Djokovic en los octavos de final). Diversas dificultades físicas obstaculizaron su desarrollo, pero en los últimos tiempos está en la firme búsqueda de recuperarse.

Al argentino, entrenado –y acompañado en Busan- por Miguel Pastura, lo traicionaron los nervios en la primera porción del partido y encadenó errores no forzados, pero poco a poco se fue soltando y serenando, empezó a castigar la pelota con mayor certeza y perfeccionó el saque (5 aces, sin dobles faltas, 63% de primeros servicios y 68% de puntos ganados con el primer saque). Mostró coraje y más oxígeno que su rival para batallar durante casi tres horas, hasta imponerse por 2-6, 7-5 y 7-6 (7-5). Fue, además, el jugador número 92 en debutar en el equipo nacional.

Thiago Tirante castigando la pelota de drive, durante su debut en la Davis

Thiago Tirante castigando la pelota de drive, durante su debut en la DavisOMAR_ERRE

“Al comienzo estaba un poco nervioso por ser la primera vez, pero después lo pude remontar. ¿Qué siento? Alivio. Orgullo por mí mismo, de cómo me la banqué, cómo sufrí, cómo salí adelante, porque en un momento estaba muy feo el partido, estaba trabado. Siempre es difícil un debut y más jugando de visitante, sin tanto apoyo del público. Me apoyé mucho en Javier (Frana), en mi entrenador y en todos los chicos que estaban afuera; fue muy importante”, describió Tirante. Después de hidratarse y hacer la recuperación, comer algo en el vestuario y ducharse, regresó a la cancha para ver el segundo punto, disputado entre Trungelliti y el single uno local, Soonwoo Kwon, de 28 años, hoy 343°, pero 52° en 2021 (el año pasado tuvo que alejarse del circuito profesional para alistarse obligatoriamente en el servicio militar de su país).

 

Conocedor de sus virtudes y también de sus limitaciones (físicas, en este caso), el santiagueño utilizó sus ricos recursos técnicos para tratar de complicar a Kwon, un jugador potente, que llegó envalentonado a Busan ya que el mes pasado ganó el Challenger de Phan Thiet, Vietnam. Trungelliti, que está radicado en Andorra, utilizó cambios de efectos y variantes en las alturas para que el surcoreano no se sintiera cómodo con la pelota en la cintura y castigara con el drive. Hubo momentos de quiebre y llegaron al tie-break, donde el local, finalmente y por pocos detalles, logró imponerse. Fue un mazazo anímico para el argentino, que se desinfló y perdió la pimienta en el segundo parcial. Kwon, con la confianza en alza, terminó luciéndose ante Trungelliti, que no pudo festejar el hecho de transformarse en el jugador de mayor edad en debutar en el equipo argentino (Máximo González, Andrés Molteni, Alejo Russell y Horacio Zeballos jugaron con más años, pero no en el día de la presentación).

 

La serie continuará este domingo, desde la una de la madrugada de nuestro país, con el punto de dobles, donde Andreozzi y Gómez serán los protagonistas albicelestes. El cuarto match lo jugarán los primeros singlistas de cada país: Tirante y Kwon. Un eventual quinto punto lo jugarían Trungelliti y Chung.

Una postal del Gijang Gymnasium durante el partido de Tirante y Chung, el primer punto entre Argentina y Corea del Sur, en Busan, por la Copa Davis

Una postal del Gijang Gymnasium durante el partido de Tirante y Chung, el primer punto entre Argentina y Corea del Sur, en Busan, por la Copa DavisPrensa AAT

El año pasado, durante la primera temporada de Frana como conductor, el equipo llegó a los cuartos de final (perdió con Alemania, en Bolonia). La serie en Corea del Sur tiene mucho valor: un éxito le permitirá al equipo avanzar a la segunda ronda de los Qualifiers, en septiembre (ante Países Bajos o India), el paso previo al Final 8. Pero una derrota lo llevará a jugar por no descender a la zona americana. Nadie dijo que llegar a las 100 series ganadas sería sencillo para la Argentina este fin de semana. Lo positivo es que todavía está en camino.

Autor: admin